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Después de la cirugía a corazón abierto: en el hospital

La duración de su estadía en el hospital después de una cirugía a corazón abierto depende del tipo de operación que le hayan hecho, y de sus necesidades. Puede ser solo de tres a cuatro días, y en algunos casos puede permanecer en el hospital varias semanas o más, si surgen complicaciones. Siga leyendo para obtener más información acerca de lo que puede esperar durante la recuperación en el hospital después de su cirugía a corazón abierto.

Mujer acostada en una cama de la unidad de cuidados intensivos con máquinas médicas a su alrededor. En la boca, tiene el tubo del respirador. Un proveedor de atención médica está ajustando la bomba y la bolsa IV (de vía intravenosa). Hay un hombre de pie al lado de la cama de hospital que toma a la mujer de la mano.
Después de la cirugía abierta, se despertará en la unidad de cuidados intensivos.

Justo después de la operación

Después de la cirugía lo trasladarán un área de recuperación llamada unidad de cuidados intensivos (UCI) donde el personal médico monitorizará estrechamente su estado. Cuando se despierte:

  • Es posible que se sienta muy adormecido, sediento o frío. Podría sentir el estómago revuelto. También es común sentirse confuso y desorientado durante algún tiempo después de la cirugía.

  • Es probable que tenga un tubo respiratorio en la garganta que le impedirá hablar. El tubo estará conectado a una máquina que le ayudará a respirar. Tan pronto como pueda respirar por sí mismo, se le quitará este tubo.

  • Tendrá una sonda intravenosa (IV) en el brazo o en la mano para suministrarle líquidos y medicamentos contra el dolor. Lo más probable es que le hagan una sonda intravenosa especial en su cuello. Se usa para dar líquidos y medicamentos y también para medir su presión dentro del corazón y guiar su recuperación. Tendrá una  línea arterial, generalmente en la arteria de su muñeca (arteria radial), para controlar la presión arterial y obtener muestras de sangre periódicas.

  • Estará conectado mediante cables a varios aparatos para monitorizar sus signos vitales, como la frecuencia cardíaca, la temperatura y el nivel de oxígeno en la sangre. También es posible que tenga un pequeño marcapasos conectado de forma temporal a los cables de estimulación en caso de arritmias.

  • Tendrá tubos de drenaje en el pecho para permitir la salida de aire y de líquidos.

  • Un tubo llamado catéter drenará la orina de su vejiga.

  • Podría tener un tubo conectado al estómago para ayudar a prevenir el inflamiento y el vómito. Se le retirará cuando se le retire el tubo de respiración.

  • Tal vez tenga las muñecas ligeramente atadas para evitar que desconecte involuntariamente alguno de los tubos o cables.

Sus familiares podrán visitarlo en la unidad de cuidados intensivos poco después de la operación, y deberán saber que usted tendrá tubos y cables conectados a su cuerpo. Es normal que tenga un aspecto pálido, y la cara y el cuerpo muy hinchados. Usted no podrá hablar con ellos a causa del tubo en la garganta, pero un miembro del personal de enfermería podrá ayudarle a comunicarse si lo necesita.

Los días siguientes

  • Un miembro del personal de enfermería estará siempre disponible en la unidad de cuidados intensivos y monitorizará su estado continuamente.

  • Poco a poco se irá sintiendo más despierto, pero es posible que no pueda dormir bien. La unidad de cuidados intensivos es un lugar muy atareado. Las luces están siempre encendidas, y puede haber bastante ruido. Es posible que se lo despierte en medio de la noche para los análisis de sangre y radiografías a fin de que los resultados estén disponibles para su médico a primeras horas de la mañana. La azúcar en sangre puede ser verificada cada hora o dos para reducir los riesgos de complicaciones, incluso aunque usted no tenga diabetes. Esto es muy importante para reducir el riesgo de complicaciones.

  • Usted recibirá medicamentos para el dolor, pero es posible que siga sintiendo algo de dolor. Si siente dolor, avise inmediatamente a la enfermera; no espere a que el dolor se vuelva muy intenso antes de mencionarlo.

  • Le quitarán el tubo respiratorio de la garganta cuando sea capaz de respirar por sí mismo. Una vez que le hayan quitado el tubo de la garganta, probablemente le administrarán oxígeno a través de una mascarilla o unos pequeños tubos en la nariz. Los demás tubos de drenaje, cables y aparatos de monitorización se retirarán cuando ya no los necesite.

  • Es posible que oiga o sienta un chasquido en el pecho al respirar o al moverse. Esto es normal y desaparecerá por sí solo con el tiempo. Durante la cirugía le cortaron (separaron) el esternón para obtener acceso al corazón, y después lo volvieron a unir con alambres. Una vez que el esternón haya sanado, este ruido desaparecerá.

  • Cuando esté listo para salir de la unidad de cuidados intensivos, podrían trasladarlo a la unidad de atención coronaria para administrarle cuidados especiales, o bien llevarlo a una habitación normal del hospital. Todavía estará conectado a un monitor cardíaco portátil, pero seguramente le resultará más fácil dormir.

Control del dolor

Para ayudarle a controlar el dolor después de la cirugía, le darán medicamentos contra el dolor, normalmente por vía oral a intervalos regulares. Si estos medicamentos no le están aliviando el dolor, avise a su enfermera. En algunos casos podrían permitirle que se administre usted mismo el medicamento contra el dolor mediante una bomba PCA (iniciales en inglés de “analgesia controlada por el paciente”). Esta bomba le permite presionar un botón para recibir una dosis segura de medicamento contra el dolor que se administra a través de una sonda intravenosa (IV). Solamente podrá recibir una cierta cantidad de medicamento cada hora, por lo que no hay peligro de exceso.

Ejercicios de tos y respiración

Usted podrá tener líquido en los pulmones cuando le quiten el tubo respiratorio. Si este líquido se acumula en los pulmones, podría producir una neumonía. Para prevenir la neumonía, un terapeuta de la respiración o un miembro del personal de enfermería le ayudarán a hacer ejercicios de tos y respiración profunda. Haga estos ejercicios según las indicaciones. También es útil apretar una almohada contra el pecho al hacer los ejercicios de tos. El uso de un dispositivo llamado “espirómetro de incentivo” puede ayudar en la recuperación de los pulmones. Puede haber secreciones o flemas en su garganta, especialmente si usted fuma. A veces puede ser difícil conseguir que la flema o las secreciones salgan de la garganta, pero es muy importante que lo haga. Si siente dolor en el pecho durante los ejercicios de tos, avise a su enfermera. Los medicamentos contra el dolor pueden facilitar la ejecución de estos ejercicios.  

Actividad física

Una vez que se retira el tubo de respiración y sus signos vitales son estables, una enfermera o un fisioterapeuta le ayudarán con el principio de su recuperación, mientras usted esté en la unidad de cuidados intensivos. El movimiento mejora la circulación y ayuda a prevenir los coágulos de sangre y la pulmonía. Y también ayuda a disminuir el dolor. Probablemente empezará sentándose en el borde de la cama o se moverá apoyándose en la cama o en una silla. Cuando esté lo suficientemente recuperado, un miembro del personal lo ayudará a levantarse y caminar. Al principio se cansará fácilmente. Dígale a la enfermera si se siente mareado o no puede respirar.

 

Podría empezar un programa de rehabilitación cardíaca en el hospital. Se trata de un programa de ejercicios y educación que le ayudará a reponerse y recuperar las fuerzas después de la cirugía, así como a reducir el riesgo de problemas cardíacos en el futuro. La mayor parte de su rehabilitación se llevará a cabo después de ir a casa, como parte de la recuperación de su cirugía. 

Comida

Al principio, le darán solamente líquidos para beber a fin de prevenir el vómito. Una vez que pueda comer, le darán alimentos sólidos. Probablemente no tendrá apetito mientras esté en el hospital. Es normal que sienta náuseas o que simplemente no tenga ganas de comer. Cuando empiece a comer, tal vez note que ha perdido el sentido del gusto. Esto desaparecerá a los pocos días o semanas cuando los efectos de la anestesia y los medicamentos para el dolor vayan eliminándose de su cuerpo. Los medicamentos para el dolor pueden hacer que sus intestinos se vuelvan más lentos y causarle estreñimiento. Si necesita ayuda con este tema, pregúntele a su enfermera; puede que le administre un ablandador de heces o algún tipo de laxante.

El regreso a casa

Su médico le dirá cuándo podrá regresar a su casa. Pida a un familiar o amigo adulto que lo conduzca a su casa, y asegúrese de tener un número de contacto de su médico u hospital en caso de que tenga problemas o preguntas después de la operación.

Antes de salir del hospital le darán instrucciones sobre el autocuidado en la casa. Estas instrucciones incluirán el cuidado de la incisión y del esternón, cómo tomar los medicamentos, y cómo mantenerse activo. Es posible que necesite oxígeno en la casa, en cuyo caso le explicarán cómo usarlo. También le darán las fechas y los horarios de las citas de seguimiento con su cirujano, cardiólogo y médico de atención primaria. Su médico puede recomendarle la rehabilitación cardíaca tras la cirugía. La rehabilitación le ayudará a fortalecerse antes de irse a casa y puede durar entre varios días y varias semanas.

Revisor médico: Foster, Sarah, RN, MPH
Revisor médico: newMentor board-certified, academically affiliated clinician
Última revisión: 2/19/2013
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